8- PINTURA BARROCA: CARAVAGGIO Y VELÁZQUEZ
El Siglo de Oro de la pintura en España es el XVII y corresponde al movimiento pleno de la pintura barroca. Hay una serie de elementos comunes que son fruto del momento político y religioso que vive España.
Por un lado, se percibe el pesimismo del decaimiento del gran Imperio Español del siglo anterior.
Por otro lado, España está a la cabeza del movimiento de la Contrarreforma católica y la sociedad vive en el rigor impuesto en muchas áreas de la vida cotidiana por la Inquisición, por lo que van a predominar los temas religiosos, representados de manera dramática, apoyados por el tenebrismo (estilo de pintura que utiliza grandes contrastes de luz y sombra) implantado por Caravaggio, corriente que al final terminaría por ser abandonada.
Caravaggio: El Naturalismo (1571-1610)
Caravaggio, fue el primer gran exponente de la pintura barroca, prototipo de artista independiente y rebelde.
Su pintura representa el inicio y máxima expresión del naturalismo barroco, que tuvo numerosos seguidores dentro y fuera de Italia.
Esta tendencia, además de los rasgos generales señalados para la pintura barroca, presentaba las siguientes características:
- Intenso realismo: le interesa la realidad en todos sus aspectos, incluso los desagradables y secundarios
- Nuevo tratamiento de los temas tradicionales: las escenas religiosas y mitológicas presentan un aspecto más humano; los modelos son personas de condición humilde y están inmersos en escenarios e indumentarias de la época (pretendía facilitar al pueblo la captación del mensaje religioso)
- Tenebrismo: utiliza una luz dirigida que genera violentos claroscuros, destacando figuras y objetos sobre fondos en penumbra lo que acentúa el dramatismo de la escena.
Diego Velázquez (1599-1660)
Las primeras obras de Velázquez (La vieja friendo huevos, El aguador) son tenebristas; bodegones mezclados con pocos personajes de gran realismo, en tonos ocres y pardos, de pincelada gruesa.
Su pintura se vuelve más luminosa y colorista. Pinta retratos del rey y familia, elegantes y sencillos, reflejando la psicología del personaje, y un lienzo mitológico:
Los borrachos.
Para el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro, pinta La rendición de Breda o Las lanzas, cuadro histórico, de colores brillantes y claros, de pincelada suelta, con fondo de paisaje.
Sigue con los retratos (Felipe IV, Conde-Duque de Olivares) a caballo o de caza, sin olvidar los bufones (Niño de Vallecas), a los que trata con enorme respeto, destacando su dignidad humana.
Realiza un segundo viaje por Italia (1648-1651) durante el que pinta el retrato del papa Inocencio X, y la Venus del Espejo, desnudo mitológico en la tradición de Tiziano.
A su vuelta pinta dos obras maestras:
● Las Hilanderas, sobre la fábula de Aracne
● Las Meninas
Alcanza una incomparable calidad artística en el dominio de la perspectiva aérea y de la luz. En su extensa obra refleja las claves de la pintura barroca e incluso anticipa elementos característicos de movimientos artísticos posteriores (impresionismo).
Características de su pintura:
● Temática muy abundante: mitología, pintura de historia, de género, paisaje, retratos y religiosa.
● Técnica al óleo, con evolución desde la pincelada fina y calidad hiperrealista hacia otra pincelada de grandes manchas, “impresionista”, que va apareciendo poco a poco en su producción hasta hacerse primordial en sus últimas obras. Pintaba además sin dibujo previo.
● Su estilo varía enormemente desde sus primeras obras, tenebristas, hasta la aclaración total de su paleta, convirtiéndose en el gran maestro de la perspectiva aérea del siglo XVII
● Contrapone personajes y situaciones distintas para producir un dinamismo que supla la inexistencia de movimiento físico.
● Emplea el naturalismo usando elementos de su realidad cotidiana en todas sus obras, pero reflexionando sobre esa realidad, realizando obras de un alto contenido intelectual de compleja interpretación.
Diego Velázquez es el pintor más genial del conocido como “Siglo de Oro de la Pintura Española”. Son varios los factores por los que se convirtió en el pintor más trascendente de este siglo XVII:
- La habilidad portentosa con los pinceles, que le permiten obtener calidades difícilmente insuperables en todos los géneros que trata.
- La variedad temática de su obra, incluyendo géneros no muy comunes en España como la mitología o el género histórico.
- La influencia que ha ejercido en pintores nacionales e internacionales también muy notables como Goya, Manet, Turner, Picasso...
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