2- ARQUITECTURA Y URBANISMO EN ROMA
Tras el siglo II a.C., Roma conquista territorios de la Antigua Grecia y se adueña del mundo antiguo. Su expansión como imperio fue fulgurante, no sólo a nivel militar, político y económico, sino también en el plano cultural. En este sentido, la estructura del Imperio Romano se basó en tres pilares fundamentales:
- el latín, como lengua común de todos los territorios del Imperio
- el Derecho Romano, como el conjunto de leyes y normas de organización jurídica
- el arte, en especial una arquitectura puesta al servicio del Imperio para dar uniformidad urbanística
Las colonias romanas se planificaban de un modo similar, de manera que el urbanismo de las ciudades y su arquitectura servían para homogeneizar los territorios imperiales.
El plano urbanístico utilizado en el Imperio Romano organiza las ciudades siguiendo un plano regulares y geométricos. Esta organización recoge las propuestas de Hipodamo de Mileto que los romanos habían conocido en algunas ciudades griegas y que también eran aplicadas en la organización de los campamentos militares.
Las ciudades romanas suelen asentarse sobre un territorio protegido de vientos y con tierra fértil. El primer paso urbanístico es establecer las dos calle principales: el cardo y el decumano. Ambas son perpendiculares y se cruzan en ángulo recto; en su intersección se crea un gran espacio central llamado foro, lugar donde se desarrollan las principales actividades sociales.
A partir del cardo y del decumano, se disponen manzanas regulares. En caso de que no sea posible aplicar una retícula geométrica, se utilizan soluciones arquitectónicas para estructurar la ciudad. A las afueras, se deja un espacio funerario llamado columbario, donde se depositaban las cenizas de los fallecidos.
El foro es donde se desarrolla la vida social y donde se manifiesta el poder de una ciudad a nivel político, comercial y religioso. Tres edificios simbolizan ese poder:
A partir del cardo y del decumano, se disponen manzanas regulares. En caso de que no sea posible aplicar una retícula geométrica, se utilizan soluciones arquitectónicas para estructurar la ciudad. A las afueras, se deja un espacio funerario llamado columbario, donde se depositaban las cenizas de los fallecidos.
El foro es donde se desarrolla la vida social y donde se manifiesta el poder de una ciudad a nivel político, comercial y religioso. Tres edificios simbolizan ese poder:
- Curia: representa el poder político. Es el lugar de reunión del Senado; en sus aledaños los oradores se dirigían al público.
- Basílica: destinado a uso comercial y a tribunal de justicia. Es un edificio dividido en tres naves divididas por columnas y con ábsides en el fondo de cada una de ellas. Los cristianos lo usarán como centro de reunión tras convertirse en la religión oficial del Imperio a partir del siglo IV d.C.
- Templo: edificio religioso, dedicado habitualmente a la tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva). El templo romano deriva del griego, pero incluye algunas características propias, como la ampliación de la cella o naos hasta ocupar el espacio de las columnas perimetrales. Uno de los más destacados es el Panteón de Agripa.
En el foro se situaban también monumentos conmemorativos en honor a personajes célebres (como emperadores) o para recordar batallas célebres. Entre estos monumentos conmemorativos destacan los arcos del triunfo (como el Arco de Tito) o las columnas (como la Columna de Trajano).
La arquitectura urbana en Roma también se distingue por las construcciones destinadas al ocio y al entretenimiento de sus ciudadanos. Entre ellas destacan:
- Circo: escenario de populares carreras de cuádrigas, que suponen el principal entretenimiento de Roma. Su diseño se inspira en los hipódromos griegos, con una enorme pista rectangular con los extremos redondeados para facilitar el giro de las cuádrigas.
- Teatro: lugar para representar obras y también muy similar al modelo griego. Suele contar con un podio o escena elevado, decorado en su parte trasera con estatuas y columnas distribuidas en diferentes alturas. El público se asienta en un graderío semicircular construido en altura, para facilitar la visión de la representación. Un ejemplo de teatro romano se conserva en Cartagena.
- Anfiteatro: surgido de la unión de dos teatros, crea un espacio central llamado arena donde se desarrollan espectáculos, generalmente crueles y sangrientos, como luchas de gladiadores. También se representan batallas navales, convirtiendo la arena en un estanque. Uno de los principales teatro de Roma fue el Coliseo.
- Termas: un gran complejo deportivo y de ocio que incluye unas salas de baño en el interior de un amplio espacio dotado de jardines, gimnasios, pistas de atletismo, taberna y biblioteca.
Las viviendas en Roma constituyen un reflejo de las diferencias sociales. La plebe y la clase media suelen alquilar sus residencias, ocupando habitualmente bloques comunitarios de varias plantas en el centro de la ciudad llamados insulae. Por el contrario, los patricios habitan en la domus, amplia mansión unifamiliar llena de comodidades (termas, patios,...) y ricamente decorada con mosaicos y estatuas.
El urbanismo y la arquitectura de las ciudades de Roma está marcada por el uso de nuevos materiales. Algunos, como el hormigón, destacan por su resistencia. Otros, como el ladrillo, son apreciados por su ligereza. Además se amplió la utilización del mármol, para revestir edificios públicos.
Esta evolución se refleja en el perfeccionamiento de obras públicas, como los acueductos. Se trata de construcciones destinadas a transportar agua desde manantiales externos al centro de la ciudad, para abastecer fuentes, termas, letrinas y hogares privados; también se usaba para mover molinos de agua y sanear el alcantarillado.
La mayoría de los acueductos son subterráneos, pero algunos están construidos en la superficie y salvan importantes distancias y alturas. Uno de los acueductos mejor conservados se encuentra en Segovia.
Esta evolución se refleja en el perfeccionamiento de obras públicas, como los acueductos. Se trata de construcciones destinadas a transportar agua desde manantiales externos al centro de la ciudad, para abastecer fuentes, termas, letrinas y hogares privados; también se usaba para mover molinos de agua y sanear el alcantarillado.
La mayoría de los acueductos son subterráneos, pero algunos están construidos en la superficie y salvan importantes distancias y alturas. Uno de los acueductos mejor conservados se encuentra en Segovia.
