1- EL TEMPLO GRIEGO
El templo fue la principal manifestación de la arquitectura en la Grecia Antigua. Los orígenes del arte griego se remontan a las culturas minoica y micénica. Sin embargo, no fue hasta el siglo VII a.C. cuando surgen los órdenes clásicos. Estos establecieron el conjunto de reglas referidos a la escala, forma y decoración de los edificios, en especial, del templo griego.
Los órdenes clásicos que estructuraron la arquitetura griega son el dórico y el jónico, surgidos a partir del siglo VII a.C., junto con el corintio, que apareció en la segunda mitad del siglo V a.C. Los tres se componen de pedestal y columnata (elementos sustentantes), entablamento y cubierta (elementos sustentados).
El orden dórico es el más antiguo data del siglo VII, siendo habitual en la Grecia continental y en la Magna Grecia (colonias griegas). Está estructurado mediante el pedestal (con tres escalones) que sustenta a la columna (formada por el fuste con acanaladuras de ángulos vivos y encima el capitel). Le sigue el entablamento compuesto por el arquitrabe, el friso y la cornisa. En el friso suelen aparecer metopas y triglifos. Lo remata una cubierta (tejado a dos aguas, generalmente, llamado frontón).
El orden jónico es más decorativo, estilizado y vistoso, propio de las islas griegas de la zona oriental. Presenta basa circular que se encuentra entre el pedestal y la columna cuyo fuste tiene acanaladuras de ángulos matados y rematado por un capitel decorado con dos volutas. El arquitrabe del entablamento es liso y dividido por tres bandas horizontales en aumento. El friso continuo puede llevar o no decoración. El frontón es idéntico al orden dórico.
El orden corintio es una variante más decorada del jónico. Surge hacia finales del siglo V a.C. Fue el elemento arquitectónico más usado por los romanos. Se diferencia del jónico en que su fuste es más alargado y la ornamentación la configuran dos filas de hojas de acanto rematadas por cuatro volutas en los ángulos (caulículos). El friso liso y corrido en el entablamento suele decorarse con motivos de guirnaldas y bucráneos.
Los templos cumplen una función esencialmente religiosa en la cultura griega. No obstante, también sirven para simbolizar el poder y la grandeza de gobernantes, ciudades y pueblos. La religión griega solía celebrar las ceremonias de culto al aire libre, por lo que los templos están ideados para ser admirados de manera fundamental desde el exterior. Solía ocupar lugares elevados, de forma que pudiesen servir de altar y, al mismo tiempo, de escenario para ofrendas a las divinidades, predicciones públicas del oráculo o promulgación de leyes.
En este período comienzan a esculpirse imágenes de los dioses, por lo que el templo se convirtió no sólo en el hogar de los dioses, sino también en el lugar donde se protegían sus esculturas.
La estructura del templo griego es bastante simple. Es de planta rectangular compuesto por el pronaos (pórtico que precede al santuario), el naos o cella (santuario o estancia de la estatua de la deidad) y el opistodomos. El pronaos y el naos están comunicados mientras que el opistodomos (estancia que se añade posteriormente) es un área que se ubica detrás del naos y cumplía el objetivo de almacenaje.
La arquitectura del templo griego es arquitrabada. El material de construcción preferido en la época clásica fue el mármol: se disponía en piezas que se unían mediante grapas, pulimentándose después las paredes y los demás elementos.
Los templos griegos estaban policromados, utilizando sobre todo tonos rojos y azules para resaltar el exterior del edificio. Los frontones y los frisos se decoraban con relieves que, además de estar consagrados a la divinidad titular del templo, solían ensalzar episodios, personajes o valores notables de la ciudad.
Se establecen una triple clasificación de templos de acuerdo al número y posición de las columnas.
I) Número de columnas en la fachada principal. La fachada principal se dispone siempre en uno de los ejes cortos del rectángulo. De acuerdo con el número de columnas que presenta, el templo puede ser dístilo (2), tetrástilo (4), hexástilo (6), octástilo (8), decástilo (10) o dodecástilo (12).
II) Distribución de columnas en los ejes cortos. Si sólo presenta columnas en la fachada principal, es próstilo. Si tiene columnas también en la fachada posterior, se denomina anfipróstilo.
III) Distribución de columnas en los ejes largos. Si está rodeado de columnas por los cuatro lados, se trata de un templo períptero; si esa hilera es doble, se llama díptero.
El ejemplo más significativo del templo griego es el Partenón.
Para completar la clasificación, los templos conocidos como tholos eran construcciones de forma circular que solían tener una función funeraria. Los tholos eran monópteros, con una columnata en disposición circular.

