9. Coliseo de Roma
La construcción del Anfiteatro Flavio, más conocido como Coliseo Romano, empezó alrededor del año 71 d.C. bajo el emperador Vespasiano. En el Coliseo de Roma se organizaban peleas entre gladiadores o contra animales y espectáculos llamados naumaquias, que eran representaciones de batallas navales.
Su principal característica es una planta oval, a partir de la cual se levanta toda la estructura, gracias al uso de elementos constructivos propios del arte romano. La estructura arquitectónica del Coliseo romano está conformada por la arena, el hipogeo, la cávea, los vomitorios, la fachada y el velario.
Las áreas estaban delimitadas dependiendo de la clase social; cuanto más cerca de la arena se encontraban, mayor era el rango al que pertenecían los espectadores.
El elemento constructivo principal del Coliseo es un aporte de la arquitectura romana: el arco de medio punto, es decir, un arco rematado por un semicírculo en su extremo superior, el cual se apoya sobre dos semicolumnas adosadas a los pilares.
La decoración de la fachada es el elemento más llamativo y nos permite apreciar el sentido estético de los romanos, dado al eclecticismo, cosa que los distingue de los griegos. Nos referimos a la superposición de tres órdenes arquitectónicos diferentes: el toscano (variante del dórico), el jónico y el corintio.
