5. Hermes con Dionisos niño
El único original que se conserva de Praxíteles es Hermes con el niño Dionisos en brazos. La iglesia católica se apropió de sus formas, cristianizando en San Cristóbal. Debió realizarla en torno al 330 a.C. y constituye un compendio de su arte.
Se trata de un grupo escultórico, de tipo figurativo y carácter naturalista, de bulto redondo. Está formado por Hermes y Dionisos,el tema es mitológico y representa a Hermes, dios mensajero, ofreciendo un racimo de uvas a Dionisos (dios del vino y de la fiesta), al que lleva hacia el Olimpo para ser cuidado por las ninfas.
Las formas son mucho más naturales que las que podemos encontrar en el periodo clásico, donde los planos geométricos estaban claramente definidos en la anatomía, como se ve en el caso del Doríforo, de Policreto. El canon utilizado es más esbelto que el de Policleto lo que contribuye a dotar de mayor gracia y ligereza a la escultura, a lo que se añade el uso de la conocida como curva praxiteliana, donde el contrabalanceo típico del contrapposto, se acentúa de forma extrema como observamos en el cuerpo de Hermes, aportando un gran dinamismo a la escultura.
Estas formas contribuyen a crear una imagen mucho más cercana y humana de los dioses en el espectador, que también se manifiesta, al crear un diálogo de miradas entre Hermes y Dionisos.
La talla es rica en texturas y efectos plásticos, como podemos observar en la suavidad de la piel, que contrasta con el pelo rizado y los pliegues del manto que utiliza como estribo y que ayuda a sostener el peso de la escultura. La composición se abre al espectador con el brazo extendido de Hermes sosteniendo el racimo (no conservado), a pesar de ser de bulto redondo, está claramente concebida para observarse desde un plano frontal.
